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lunes, 20 de enero de 2014

LA PIEL ATÓPICA, LA PIEL INTOLERANTE Y LA PIEL IRRITADA

Lunes 20/01/2014

    Tras la entrada sobre las pieles sensibles que he subido hace 5 minutos, quiero ahora completarla con ésta en la que voy a hablaros detalladamente sobre las pieles atópicas, sobre las pieles intolerantes y la irritación de la piel. Álla voy.


LAS PIELES ATÓPICAS


La dermatitis atópica, llamada comúnmente eccema (atópico), es una enfermedad de la piel que afecta el cuero cabelludo, la cara y el torso. Se trata de un trastorno funcional de las glándulas sebáceas que producen una hipersecreción de grasa prurito y con aspecto de escamas, más frecuente en niños. Las personas con eccema a menudo tienen antecedentes de condiciones alérgicas como asma, fiebre del heno o eccema. Es poco frecuente aunque suele parecerse a una alergia normal. Es causante de piel rojiza, irritada, escamosa y casposa. Afecta en particular las zonas de la piel ricas en glándulas sebáceas.
La dermatitis atópica afecta a todas las razas y existe en todos los países. Existe según estudios hasta en el 2% de la población general y en 14% de la niñez. Esta enfermedad se inicia antes del primer año de la vida en más de 60% de los pacientes, la incidencia desciende con la edad hacia los 12 años en que apenas el 5% de los pacientes la han visto iniciarse. El inicio en la edad adulta es muy poco común.
El eccema es más común en los niños y mayores de edad al menos la mitad de estos casos se resuelve a la edad de 36 meses. La dermatitis atópica suele retirarse a partir de la adolescencia. En la piel se presenta una reacción por hipersensibilidad (similar a la alergia), la cual produce una inflamación crónica que ocasiona picazón y descamación. El rascado y la irritación crónica hacen que la piel se vuelva gruesa y adquiera una textura como la del cuero.



Otra teoría es que la dermatitis atópica se produce por un déficit en la producción de ceramidas de la piel. Las ceramidas son una familia de lípidos naturales gracias a los cuales las células se mantienen unidas y fuertes (imagina que las células son ladrillos y que las ceramidas son el cemento que los une y que mantiene la pared o barrera firme). Al haber menos ceramidas debido a la dermatitis atópica, se produce una disminución de la función de defensa de la piel, que puede provocar inflamación, picor, enrojecimiento y sequedad.
En general, la enfermedad cursa a brotes, es decir, hay periodos agudos de la enfermedad y períodos de remisión. La dermatitis atópica tiende a mejorar o incluso desaparecer con la edad, de manera que a partir de los 4 años, las manifestaciones pueden pasar a ser intermitentes y, a la edad de 7 años, sólo un 20% de los niños continúa presentando manifestaciones persistentes.




Es muy importante el uso de productos emolientes (loción y crema) específicos para pieles atópicas que reparen la función barrera de la piel, alivien el picor y ayuden a romper el círculo vicioso de la dermatitis atópica (picor-rascado-agravamiento del eccema-sobreinfecciones y heridas-inflamación).
Es recomendable utilizar hidratantes específicos y que en su formulación contengan ceramidas, ácidos grasos libres y sustancias antipruriginosas para asegurar que reparan la función barrera de la piel, alivian el picor y ayudan a romper el círculo vicioso de la dermatitis atópica. Además, deberían no incorporar ni perfume ni conservantes, por la posibilidad de una reacción alérgica a los mismos.
En un brote de dermatitis es recomendable utilizar corticoides que alivien la inflamación y picor; además de coadyuvantes dermatológicos, que restauren la función barrera de la piel. Los posibles efectos secundarios de utilizar una crema o pomada corticosteroidea durante un tiempo prolongado son: dermatitis de contacto, atrofia cutánea, alteración del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA). El uso de productos de coadyuvancia puede ayudar a disminuir en un 50% el uso de corticoides y a espaciar los brotes en el tiempo.
La marcha atópica es un conjunto de enfermedades alérgicas que aparecen en la edad temprana. Suele empezar como dermatitis atópica y evolucionar hacia una rinitis, asma y otras alergias.



Se recomienda un baño diario con agua tibia. Este baño ha de ser corto y con un jabón específico para pieles atópicas. 
Los baños en agua de mar son beneficiosos pero los baños en la piscina no son recomendables en casos graves ya que el cloro puede irritar la piel, por lo que se aconseja enjuagar bien al niño tras el baño e hidratarle inmediatamente para contrarrestar estos efectos indeseables.
Otra de las preguntas claves es: Tengo dermatitis atópica ¿Mis hijos lo tendrán?-Existe un alto componente hereditario, aunque todavía no está claro el modo exacto de transmisión. Si uno de los padres tiene dermatitis, la posibilidad de que su hijo la presente es del 40%, y si son los dos progenitores los afectados, esta posibilidad se eleva al 80%. 
Varios factores pueden resultar perjudiciales para una persona que padece dermatitis cómo por ejemplo:
1-Ambiente seco. Se recomienda mantener una temperatura ambiental en casa de entre 20 y 22 grados.
2-El polvo.
3-La sudoración excesiva.
4-Higiene. El empleo de jabones irritantes, el exceso de lavado o la fricción pueden aumentar la sequedad cutánea.
5-La ropa. El contacto con tejidos sintéticos o de lana puede resultar irritante para la piel de una persona con dermatitis atópica.




*Fotos de la dermatitis en distintas zonas del cuerpo.
  

LAS PIELES INTOLERANTES

Cada día es mayor el número de personas que sienten que su piel se vuelve cada vez más intolerante y sensible. Según la OMS, el porcentaje de gente alérgica en el mundo se ha incrementado en los últimos años y no parece que la cosa vaya a parar...Aspectos como la polución, la excesiva exposición al sol, los malos hábitos alimenticios o el estrés influyen directamente en nuestra salud y una de las maneras de manifestarse es a través de la piel. 
La piel intolerante es más vulnerable a los ataques externos y se caracteriza por las molestias diarias y la extrema irritabilidad. Se puede reconocer gracias a ciertos signos, con niveles de gravedad que varían. Por ejemplo, la piel sufre rojeces y picores, se siente tirante, caliente o con picor y también se pueden sentir sensaciones de quemazón.
Suele ser en general más sensible a los alérgenos y, por tanto, particularmente sensible a los ingredientes que se usan en los productos de cuidado de la piel. Los alérgenos más frecuentes son los perfumes y los conservantes. La barrera de la piel se puede dañar y puede no volver a cumplir con su deber de protección. La piel se vuelve deshidratada, caliente y tirante.
Algunos pasos son fundamentales para cuidar la piel intolerante y darle confort diario:
1-Limpia la piel suavemente, utilizando una leche dermolimpiadora específica para pieles sensibles.
2-Utiliza agua termal calmante y antiirritante para completar el proceso de limpieza.
3-Aplica una crema calmante y protectora, diseñada específicamente para pieles intolerantes, con la mínima cantidad de componentes, con elementos protectores o calmantes y testada en pieles sensibles.
Todos los cosméticos naturales necesitan conservantes, por lo que podrán originar los mismos problemas que el resto de cosméticos, sólo dependerá del tipo de conservantes y concentración que llevan. Pero el problema de algunos cosméticos naturales es que no indican su composición, y en muchos casos no llevan ni etiqueta. 
Los parabenos tienen muy mala fama por su alta concentración en productos cosméticos. 
Los efectos que puede tener en la piel la intolerancia a un cosméticos pueden manifestarse de múltiples formas, en ocasiones con picor o ardor y, lo más frecuente, con lesiones cutáneas que van desde un eccema irritativo a una alergia, aunque se puede manifestar con lesiones de urticaria, alteraciones de la coloración, etc...

LAS PIELES IRRITADAS

La piel se puede irritar en un momento dado por varios razones. Los productos para el cuidado de la piel, los detergentes de la lavadora y los tejidos de la ropa a veces pueden provocar una reacción adversa en la piel que causa irritación. Asimismo, los alimentos y las bebidas pueden reaccionar mal en el cuerpo y la irritación puede aparecer en la piel. La exposición al sol, cambios hormonales y métodos de depilación también pueden irritarla. Generalmente, la piel irritada está de color rosa o rojo, inflamada y es sensible al tacto. Puede calmarse con algunos métodos simples como aplicar compresas frías en la zona irritada, aplicar cremas con hidrocortisona ya que ayuda a calmar  y reducir la irritación, aplicar geles de aloe vera, utilizar un humidificador para mantener el aire húmedo, darse baños de agua templada ya que el agua caliente irrita aún más, aplicar cápsulas de gel de vitamina E y aplicarla directamente en la piel irritada, etc...

*Mi conclusión es que La Piel Sensible engloba todas las demás y, cada persona tiene un grado de sensibilidad en su piel (por eso hay que saber cómo sentimos nuestra piel, conocernos, nadie puede sentir por nosotros). Hay quién tiene piel sensible simplemente pero hay pieles cuya barrera no les protege nada y deriva su sensibilidad en dermatitis atópica y, otras pieles son intolerantes a ciertos componentes cosméticos (a estas personas solo puedo decirlas que no se empeñen en usar productos de alta cosmética ya que existen en farmacia marcas y firmas estupendas especializadas como: Avene, La Roche Posay, Eucerin, A-Derma, etc... Sobra decir que cualquier tipo de piel puede irritarse en un momento dado.
*Espero os haya gustado esta entrada que a mi entender es muy interesante y más cuando una lo sufre en sus propias carnes. Cuidaros y mimaros. Besitos y abracitos a mis seguidores.






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